Michelle, Conway y Horacio están en el hospital con Volkov donde la médica informa que su estado es muy grave. Se ve a Volkov intubado y conectado también a máquinas. La médica explica que tuvo un paro cardíaco de 20 segundos, que está inestable, perdió mucha sangre y que tiene muy pocas probabilidades de sobrevivir. Michelle llora y los 3 salen a hablar sobre esto. 

Gustabo, por otro lado, saluda a todos los miembros de la mafia y se van en helicóptero con Diablo, Raúl y Xiaomi hacia la ubicación en la que se encuentran Nadando y Cebralin. Una vez llegan allí, se les ve con el cuerpo de Manolo y unas palas para enterrarlo. Entonces, Gustabo hace una llamada a Conway para burlarse preguntando por Volkov y para decirle que Horacio dio el primer disparo y que gracias a él pudo rematarlo. 

Una vez conway colgó la llamada, le pide a Michelle que la rastree para conocer la ubicación de donde esta fue realizada. 

Después de la llamada vuelve con los demás y guardan un minuto de silencio por Manolo mientras disparan al cielo con unas pistolas. Después dicen unas palabras cada uno para darle un último adiós.

Conway le grita enojado a Horacio cuestionando sobre por qué le disparó a Volkov. Horacio explica muy afectado lo que pasó y Conway, enojado, le pregunta por qué no se lo dijo antes. La discusión rompe en llanto por parte de Horacio pidiéndole que acaben juntos con Gustabo y también le pide que no lo abandone ya que, según él, perdió a Gustabo, que era como su hermano, que ha perdido compañeros y que ahora no lo quería perder a él también. 

El CNI prepara otro operativo para alcanzarles. Las órdenes son «disparar a matar, pero a Gustabo capturarlo», pero antes de partir, Michelle le dice a Conway que es momento de devolverle algo y le tiende un machete. 

Se encuentran de camino al operativo Conway, Michelle, Horacio, Freddy y miembros de la SL (organización de Freddy Trucazo).

En el funeral de Manolo se empiezan a oír disparos y todos salen corriendo. Gustabo empieza a ser disparado pero Raúl se pone en medio para evitar que Gustabo sea abatido y huye en helicóptero mientras que todos los demás integrantes de la mafia quedan abatidos en la montaña.

Michelle es la primera en darse cuenta que entre los abatidos no se encuentra Gustabo y así es como se percatan de que él es el que salió en el helicóptero.

Gustabo se fue en el helicóptero, así que el CNI se pone a peinar la ciudad para localizarlo. Después de un rato, dos hombres de Freddy consiguen tener visual de él y de su helicóptero así que esperan hasta que llegan los refuerzos pero ambos hombres terminan abatidos por un francotirador que luego le impide a los demás miembros coger sus cuerpos. Y así se consigue ir Gustabo en helicóptero dirección a la iglesia, después de haber quedado con el cura por teléfono. 

Los miembros del CNI regresan a la sede, donde hablan sobre cuál es el siguiente paso o que es lo próximo que pueden hacer. Conway le pide a Michelle que le de un golpe en la nuca, con la intención de forzarle una regresión de las que sufre a veces pero Michelle se niega completamente. Conway le pide a Horacio que lo haga y este también se niega. Antes de que Conway insista más, Freddy es el primero en meterle el primer golpe, al que le sigue Horacio dándole el segundo, hasta que por fin consiguen que Conway entre en uno de sus ataques donde sufre regresiones.

Una vez que Conway se vuelve loco, empiezan otra vez a buscar entre la ciudad para encontrar a Gustabo y dan con el lugar donde estaban enterrando a Manolo.

Freddy encuentra al cuerpo de Nadando, que descansa sobre la montaña, lo arrastra y le toma el pulso para darse cuenta de que está vivo, con un pulso muy leve pero con pulso. Toma la oportunidad de esconderlo bajo tierra para que no puedan encontrarlo, se despide, le da un beso y lo deja ahí. En ese momento, Horacio y Conway reciben mensajes raros de Gustabo. 

Gustabo llega la iglesia. El cura se sorprende al ver a Gustabo llegar en helicóptero, vestido con una chaqueta de payaso con líneas rojas y azules, maquillaje y ensangrentado. Entran a la iglesia y Gustabo le dice al cura que se está muriendo ya que tiene un disparo en el pecho y se quiere confesar por última vez.

En la confesión, Gustabo cuenta que hay una persona que tiene la culpa de todo lo que le ha ocurrido. Gustabo hablando en tercera persona (Pogo) le niega al cura el nombre de la persona, después le dice que ha perdido a su familia (la mafia). Gustabo, como Pogo confiesa que todo lo que ha hecho era para proteger a Gustabo, Pogo saca su ira y le dice al cura que le falta una cosa que hacer antes de morir. También le ruega al padre que no le dejase morir solo y que se arrepiente de haber dejado morir a sus compañeros de la mafia ya que él no hubiera hecho lo mismo por ellos.

Pogo le dice al padre que si Dios le va a juzgar por algo que le juzgue por lo que va a hacer a continuación. 

El padre le manda mensajes a Conway avisando que Gustabo está en la iglesia y que vaya por él.

El cura va a su coche a por unas vendas para las heridas de Gustabo. Mientras las va a buscar, el cura ve a Gustabo con algo en la mano pero lo vuelve a guardar rápidamente. El cura se vuelve a ir y llama a Conway para que se diese prisa en llegar. Gustabo aprovecha para colocar C4s en la iglesia para explotarla con ellos dentro.

Gustabo le insiste al cura que se fuese pero se niega y se queda con él dentro de la iglesia.

Fuera de la iglesia están Freddy, Michelle y Belford,. Freddy ordena a Belford que se vaya. Estando a solas con Michelle, habla con ella, le dice que él no tuvo preparación para esta misión y que tampoco se apuntó, pero que espera haber ayudado y haber hecho una aportación con su pequeño granito de arena, pero que esto que está ocurriendo dentro de la iglesia parece cosa de familia, así que se retira.

Michelle lo entiende y se despide de él. Freddy aprovecha para juntarse con sus seres queridos. Una vez hecho esto, su mujer le da la feliz noticia de que está embarazada y después cogen un avión para irse de la ciudad de los santos. 

Dentro de la iglesia se encuentra Gustabo, sentado y desangrándose. Ya no era más Gustabo sino Pogo. Enojado pregunta si el padre lo vendió, que él quería como última cosa antes de morir confesar sus pecados y el padre le ha vendido descaradamente.

Conway intenta convencer a Gustabo de que se levante y vaya al hospital, que lo podían ayudar pero él mantiene su posición a la defensiva. En un momento le exige a Conway que le cuente a Horacio lo que no le había contado, y con esto se refiere a que Conway es el padre biológico de Gustabo, pero Conway se niega, diciendo que él solo va a hablar con su hijo, no con Pogo.

Horacio pregunta a que se refiere y por qué ha dicho hijo, confundido empieza a mirarlos a ambos mientras discuten y Gustabo empieza a gritar “¿ahora entiendes por qué?”, recriminando que Conway lo abandonó, pero este lo niega en el momento diciendo que las cosas no pasaron así. Después de unos momentos de forcejeos, el cuerpo de Gustabo se desploma y por un momento deja salir al mismo Gustabo, ya no como Pogo, sino realmente como Gustabo.

Tirado en el suelo, confundido, sangrando y llorando, Gustabo, el real empieza a preguntar qué ha pasado, grita por Horacio y este contesta. También pregunta qué pasó y Horacio le dice “¿no te acuerdas? Lo has hecho tú”. Pero Conway le pide a Horacio que no diga más ya que no lo va a entender. Conway se arrodilla a su lado y le pide que se quede, que no quiere perderlo, que ya tuvo suficiente con su madre e intenta convencerlo una vez más de que vaya al hospital.

Gustabo, confundido, dice que lo último que recuerda es que estaban en la misma iglesia donde Horacio estaba jugando con las mariposas. Sorprendidos, Conway y Horacio reaccionan a esto diciendo que esto ocurrió hace meses aunque para Gustabo haya sido literalmente ayer.

Finalmente, consiguen que se levante y que acceda ir al hospital. Antes, Gustabo dice que tiene que coger algo y los deja solos un momento, momento el cual Conway le confiesa a Horacio que efectivamente Gustabo es su hijo, pero que se enteró hasta hace muy poco.

Gustabo regresa con un machete en la mano con el cual ataca a Conway, Horacio apunta a Gustabo, que ya no era Gustabo sino Pogo que había vuelto, se burla de él y dice que no va a ser capaz de dispararle, pero este le contesta que se equivoca y que si que va a ser capaz. Seguidamente le dispara, por lo que ahora están en el suelo tendidos Gustabo y Conway.

Horacio se arrodilla hacia ellos mientras escucha que Conway dice “sácalo, sálvalo de aquí”, como si su última voluntad fuese que ambos salgan con vida de ahí. Pero Gustabo tenía una sorpresa para Horacio y le dijo que todavía tenía algo más para él. En ese momento toda la iglesia explota por los explosivos plásticos que había colocado antes Gustabo, dejándolos muertos en el suelo.